Generar un espacio de trabajo agradable

“Los estudios más recientes acerca de la productividad y la eficiencia en las empresas revelan que uno de los aspectos con mayor importancia a la hora de establecer un vínculo entre el rendimiento profesional y las horas de labor empleadas, tiene muchísima relación con el hecho de contar con espacios agradables de trabajo.”

Espacio de trabajo agradable

De este modo, se pueden establecer diez normas básicas a la hora de planificar un despacho u oficina, todas ellas basadas en el bienestar de los trabajadores, su motivación y su productividad.

Diez claves para generar un espacio de trabajo agradable

1. La iluminación:

Normalmente, ésta debe ser en la medida de lo posible lo más natural que nos permita el espacio. El hecho de contar con amplias ventanas y una buena orientación, independientemente del ahorro energético consecuente, permite a los trabajadores realizar su labor con menor esfuerzo, con mayor satisfacción y lógicamente, permitiendo obtener mejores resultados. Está demostrado que la luz natural es una fuente de vitalidad y provoca una mejora en la productividad. Y lo mismo ocurre en caso contrario: una mala gestión de la iluminación normalmente deriva en mayor cansancio, fatiga visual, estrés….y todo ello produciendo un mal aprovechamiento de los recursos humanos y del tiempo.

2. El mobiliario:

La principal cualidad que debe tener el mobiliario es la ergonomía. Se entiende por ergonomía a la capacidad o la cualidad de adaptar los componentes de una oficina a las características de las personas. El confort físico a la hora de realizar nuestro trabajo es fundamental, nos ayudará a mantener la concentración, a realizar nuestra tarea con plenitud y bienestar, y a mantener un tono de buen humor y predisposición que reincidirá en un ambiente de trabajo agradable y productivo.

3. La distribución:

Tan importante como las características ergonómicas del mobiliario es la distribución del mismo dentro de nuestro espacio de trabajo. Éste no ha de estar sobrecargado. Una sensación de agobio o de espacio reducido produce malestar y cansancio, lo que obviamente influye en nuestro rendimiento. Igualmente, el hecho de eliminar barreras y obstáculos, la facilidad de transito dentro de nuestro espacio o a la hora de salir del mismo, nos evitará incidencias no deseadas y facilitará nuestra tarea.

4. El orden:

Poder contar con el material de trabajo necesario en cada momento y localizarlo de una manera fácil e inmediata nos ayudará a aprovechar mejor nuestro tiempo y a conseguir una optimización de nuestros recursos. Normalmente el hecho de perder unos minutos cada vez que necesitamos algo dentro de nuestro alcance produce desconcentración, nuevamente situaciones de nervios o estrés por el tiempo perdido, y consecuentemente, una disminución de la productividad y del bienestar del cada trabajador. Por ello es importante dedicar cada día unos minutos en restablecer el orden en nuestro espacio más próximo, escritorio, cajones y archivadores, etc. una vez finalizada nuestra jornada laboral.

5. La decoración:

También a través de estudios, se ha podido comprobar que trabajar en un espacio que nos resulte agradable a la vista y que combine nuestros gustos personales con nuestras necesidades profesionales es determinante, especialmente cuando nos disponemos a pasar entre ocho y diez horas en nuestro puesto. Elegir un color para la pared apropiado, que influya positivamente en nuestro estado de ánimo, disponer de plantas y objetos naturales, y tener cerca objetos de carácter personal que nos ayuden a sentirnos un poco más integrados en nuestra oficina son matices muy importantes a la hora de formar el espacio de trabajo. Nos hará sentir nuestra oficina como algo propio y personal, lo que influirá positivamente en nuestra motivación.

6. La limpieza:

Este es uno de los aspectos más importantes a la hora de mantener nuestro espacio de trabajo agradable. Es fundamental empezar la jornada laboral con la sensación de que estamos "estrenando" el día, con la sensación de la jornada anterior ha quedado en cierto modo algo distante. Esto nos impulsa inconscientemente a realizar nuestra labor con mayor entusiasmo, ya que nos da la idea de que ha pasado tiempo suficiente para sentirnos descansados, y así disponernos positivamente a nosotros mismos desde el primer minuto. Papeleras vacías, escritorios limpios y despejados, suelos y muebles con aspecto de estar casi nuevos cada día…mantener la higiene y la limpieza adecuados, aparte de ser normas básicas de convivencia, siempre afectan de manera positiva en nuestro trabajo.

7. El aire:

Tal vez pueda parecer algo obvio y de escasa consideración, pero lo que es cierto es que la calidad del aire es otro aspecto básico a la hora de considerar como agradable nuestro lugar de trabajo. Por un lado, un estudio reciente pudo incluso cuantificar en varios millones de dólares las consecuencias de una mala calidad del aire, entre ineficacia y desaprovechamiento del trabajo, y las enfermedades derivadas del mismo. Ventilar al menos dos veces al día y contar con aire renovado, mantener en buen estado de limpieza y conservación de los aparatos de climatización, así como la presencia de plantas nos ayudaran a mantener la concentración y el bienestar.

8. Lugar de descanso:

Es sabido que pasamos trabajando la mayor parte de nuestro tiempo, y lógicamente el realizar descansos o pausas a lo largo de la jornada se antoja como algo básico y fundamental. Por ello, contar con un lugar específico en el que tomarse un café o bebida, desconectar unos minutos, departir con otros compañeros acerca de temas personales o profesionales, y sobretodo, cambiar de ambiente durante ese rato, nos producirá la sensación de haber aprovechado nuestro descanso de un modo más eficaz, lo que de nuevo redundará en mayor rendimiento a la hora de retomar muestra labor.

9. La estacionalidad:

El año laboral es largo, prácticamente nos ocupa once de los doce meses del año, y normalmente se suceden largos periodos de tiempo entre las vacaciones, las cuales suelen mayoritariamente disfrutarse en época estival. Para evitar la monotonía, la rutina y la pesadez del día a día, siempre es conveniente adaptar nuestro espacio a la estacionalidad del año. Ello significa una decoración con motivos navideños en Diciembre, flores o nuevas plantas al iniciarse la primavera, o cuadros con motivos marinos según se acerca el verano. De este modo, de manera inconsciente, nuestra mente va evolucionando con el año natural, y ayuda a mantener el espíritu de entusiasmo y bienestar.

10. La climatización:

Al igual que nos puede ocurrir en nuestros propios hogares, es fundamental el bienestar climático en nuestro puesto de trabajo. Trabajar con sensación de frio o de calor es indiscutible que merma las facultades de las personas. Independientemente de la época del año en que nos encontremos, la temperatura ambiente dentro de nuestras oficinas debe estar siempre alrededor de los 22°. Ello implica que si estando en época veraniega nos excedemos con el aire acondicionado, una sensación de incomodidad por el frio nos afectará negativamente en nuestro trabajo. Y de igual modo, una temperatura sobreelevada en invierno, aunque en el exterior el día sea gélido, nos condicionará nuestro rendimiento con una sensación de excesivo y agobiante calor. En este aspecto, sobre todo si el espacio es compartido, prima mucho la solidaridad y el compañerismo.

Si bien con estas diez premisas nos encontraremos muy cerca de poder establecer nuestro espacio de trabajo como agradable para el desempeño de nuestra labor, no hay que olvidar que cada caso es diferente y que las circunstancias personales y profesionales de cada uno nunca son las mismas. Pero como norma general, si conseguimos cumplirlas, aumentará nuestro rendimiento y productividad.

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